Explicitarse es necesario. A eso vengo.
Cuando mi mundo virtual se llenaba con espacios blogueros como myblog, coctelera y libro de arena; una compañera de esos entornos vino con la buena nueva de las redes. Ella abría Punto Hispano.
Fui introducida en este mundo de su mano.
Mi agradecimiento a ella es reconocerlo.
Cuando en libro de arena empezaron a ofrecernos otros mundos en que poder abrirnos camino, allí fui. En ese caso recogí la invitación generalizada.
Fui a parar por esa vía a Ciudad Blog y Mi Literaturas.
Como era habitual en mí, llevé la buena nueva a mis blogs.
En Punto Hispano se me conminó a retirarla. Eso me hizo sentir la frustración de mi vuelo.
Hasta ese momento, nada había parado mis pies.
Rectifiqué mi escrito, pero me sentí mal.
Por contra, en Mi Literaturas y Ciudad Blog, nadie me dijo nada. Allí pude explicitar mis descubrimientos y novedades sin que nadie me dijera que debía retirarlos.
Cuando alguien me corrige, se disparan las alarmas. De entrada no me percato, pero pierdo el brío que me había llevado con ilusión al lugar.
Esa ha sido, en muchos casos, la razón de mi retirada en activo o en pasivo.
En unos casos dándome de baja, en otros, pasando a la retaguardia.
El día que abrí esta red, lo hice tras una serie de acontecimientos.
Por una parte, myblog y libro de arena nos dejaba en la bancarrota cada dos por tres.
Por otra, había llegado al punto en que posiblemente tocaba poner en marcha mi propia red.
Había seguido a otros(as), ahora me tocaba a mí.
Llevé la buena nueva atrayendo a amigas y amigos.
Si no hubiera dado ese paso, todo un mundo se abría perdido.
Nada de lo que que ahora se mueve sería lo mismo.
Reconozco que no hay acción baladí.
Cualquier acto, es un paso. La acción o la negación.
Muchas redes han nacido, han fenecido o han crecido.
Estoy en más de las que puedo atender.
Mis altos y bajos se han reflejado en esta virtualidad que tiene mucho de real.
Ha habido dificultades que sortear. Conflictos que han abierto fisuras insalvables.
Este proceso ha madurado.
En alguna parte leí que lo que es un año en lo real es doce en lo virtual.
Por esa cuenta, me toca multiplicar por tres. Así que puedo apuntarme la madurez, jeje...
Quiero agradecer la compañía de compañeros y compañeras de este viaje.
Unos(as) todavía a mi lado, otros(as) en otros caminos.
Como me dejo dicho, una de ellas, las nubes acaban separándose.
Mi vida está llena de encuentros.
Hace tiempo, más de un año, un amigo me habló del desapego, en nuestros primeros escarceos. De ese sé.
Más de medio siglo me mira.
No es algo a desconsiderar.
Vengo de muchas vidas.
Otras todavía me esperan.
Me temo que me ha tocado vivirlas como testiga.
Besos y buen domingo.

Mi último fractal,
COMO UNA ROCA VARADA EN UN MAR PLENO DE VIDA.