La globalización no incide únicamente en el ámbito económico, político, social, o militar, sino que la competencia que se da por la obtención de materias primas por parte de los países desarrollados ha hecho que exista un impacto severo e irreversible sobre los diversos ecosistemas.
La feroz explotación de recursos que las diferentes transnacionales han instaurado alrededor del mundo para así producir bienes de consumo y a su vez lograr efectivizar la formula dinero-mercancía-dinero propia del sistema capitalista, ha hecho que la naturaleza sea considerada no como un bien de la humanidad sino como una mercancía más que comprar o vender; el neoliberalismo tiene como concepto básico el libre mercado el en cual la oferta y demanda ha contribuido a requerimientos rapaces de recursos naturales; otro elemento de éste sistema es la suntuosidad frente a la utilidad de los bienes, ha existido todo un proceso de depredación ambiental no para satisfacer una necesidad sino una vanidad, es decir mientras en países dependientes como Ecuador o en África la gente se muere de hambre, en países desarrollados cada año se saca un nuevo modelo de auto para satisfacer la demanda que cubra con lujos a quienes ostentan el poder económico de estos países.
Edgar Isch ex Ministro de Ambiente de la República del Ecuador al realizar el análisis de los impactos de la globalización en el plano ambiental, nos proporciona los siguientes datos: “en los países en desarrollo el área de bosques a partir de la década de los 80 ha disminuido en un 10%, según el WRI, la cobertura boscosa original se ha disminuido en más del 50%, en el mundo, menos del 40% de los bosques se encuentra relativamente libre de presiones humanas; a nivel mundial el 30% de las principales cuencas hidrográficas ha perdido el 80% de la cobertura forestal original, en el siglo XX se han perdido el 50% de los humedales en el mundo, cerca del 40% de las tierras agrícolas están degradadas o fuertemente degradadas, según la FAO, hasta 1999 más de la cuarta parte de la existencia de peces a nivel mundial estaba agotada”
De acuerdo a estudios del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) “Los seres humanos están devastando la naturaleza a una velocidad sin precedentes y necesitaran el valor de los recursos naturales de dos planetas cada año en el 2050”; si se continúa a éste ritmo de destrucción de las fuentes de biodiversidad y agua dulce, en el plazo de veinte años estarán prácticamente agotadas.
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