La maquinaria que tritura la esencia de lo humano es la que desahucia su presencia.
No es que estemos en crisis, es que ésta les sirve para deshacerse del sobrante del exceso productivo.
Nada es obra del sistema interactivo de lo humano.
Lo es de las maquinaciones de artífices de formas discordes en que somos meros peones.
Veremos, un buen día, si nos es dado sobrevivir al momento presente, que este orden se cierne a nuevas leyes, de las que dará cuenta la mansedumbre del superviviente.
Somos meras piezas de un escatológico puzzle.
Y a penas salimos del detritus, si sobrevivimos.
¿Veremos?
No estaremos.
Serán otros quienes expecten nuevas normas de un universo asentado en sus sienes.
Partirán en la búsqueda de elusivas soluciones.
Muchos de ellos morirán en el intento, pues quedarán atrapados en las redes que en su rastreo toman lo que deben y no deben.
Etiquetas: crisis, sistema
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