He encontrado otro escrito que quiero añadir a este grupo.
"En las aulas que he tenido a mi cargo he procurado tener todo tipo de libro. Desde aquel que es meramente para ser mirado a aquel que requiere una lectura individualizada.
He tomado textos que no estaban en su posible lectura y les he leído.
Un grupo de P4 (4 años), jugaban imitándome. Usaban con la gran cantidad de libros que tenía a su disposición a leérselos entre ellos, como hacía yo. Curiosamente recordaban con bastante claridad mi lectura. También reproducían el mundo de la venta. Jugaban a tiendas con esos mismos libros.
Es uno de los muchos ejemplos que podría poner.
Mi punto de vista parte de que los distintos géneros deben estar allí. Leerles abre perspectivas que el libro en sí no da. Eso es animación a la lectura.
He transportado tal cantidad de libros, como una hormiga, y los he regalado al final del curso o dejado en el centro.
Mi pasión desde que supe interpretar lo escrito, ya a los cuatro años, ha sido acercar los libros a mis alumnos. Ese ha sido mi regalo a lo largo de los muchos años.
Soy incapaz de pasar de largo sin comprarles un libro. Lo entrego con la emoción que siempre he tenido. Un tesoro.
Del Círculo de Lectores, cuando estaba subscrita, elegía libros para la clase.
Normalmente acierto. Les encantan.
Soy comiquera. En mi aula siempre hay cómics. De todas clases. Algunos los encontré en tiendas a cien. Traducciones que no conocía y que son geniales.
El ritual de lectura se debe promover desde la satisfacción, no de la imposición.
Eliges cuando lo tienes ante ti.
Siempre he recordado a esos escritores y escritoras que hablan de aquellos libros de las estanterías de la Biblioteca de su casa.
He pasado de hacer cada año una biblioteca de clase a que la escuela la tenga.
No me duelen prendas. Valió la pena.
Me ha servido para leer aquello que les he puesto a su disposición.
Tras una lectura, mi pregunta es:
-¿Te ha gustado?
-¿Por qué?
-¿Quieres hacer un dibujo?
Ese momento es mágico. El brillo de sus ojos y compartir, porque yo sé de que me está hablando.
Un niño escribió, al final de segundo, en un álbum que me hicieron, que lo que le gustaba de mí era que siempre le planteaba las cosas bajo ese qué quieres.
De niña fui difícil. Todo lo que era impositivo me revelaba. No era, precisamente, una alumna fácil.
"
Anna SB, 1 de mayo de 2008
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