DAR RIENDA SUELTA A LA IMAGINACIÓN

Aquel día, Rocío no estaba para perder el tiempo en explicaciones. Aquella mujer no paraba de insistir una y otra vez, repitiendo las mismas cosas. Había pensado que podía trabajar en ese centro, pero los días se le hacían largos. Los ancianos eran personas aparcadas en antros oscuros y malolientes. A nadie importaban. Cuando aceptó ese trabajo pensó que ella lo haría mejor. Que con una sonris…
© 2009 Creado por Anna SB en Ning. Crear tu propia red social
Emblemas | Reportar un problema | Privacidad | Términos de servicio