He tenido tanto y tanto que hacer que si bien no vivía ahora sabía el porqué.
Ya no dormía, no comía, era mucho, mucho el stress que se tenía.
Tantos pendientes por resolver, no tener tiempo de nada.
Y al tenerlo no querer saber de nada.
Cambio de vida ( por lo menos en su modo) cambio de Ciudad... Mudanza forzosa y estancada... yes, again.
Lo que escribía en mi
blog, por más que me esforzara siento que carecía de sentido, ya no podía ni con las letras.
Y bien lo he dicho las letras son mi vida, como bien podrían ser mi muerte.
No puedo escribir más, estoy agotada, hastiada.
El peso del pasado como sus recuerdos son agobiantes, dolorosos y frustrantes.
Pero se debe de seguir, siempre se debe de continuar.
Cabeza en alto y no mirar atrás.
Esa es una frase conformada por dos personas... hoy y muchos días atrás sólo me he ido por las letras de canciones... por la música, invadirme por ella y evadirme de lo subjetivo que tiene la vida. Un descanso terrenal...
Un musical, en eso se convirtieron mis últimos días, pero un musical sin felicidad, un musical, con ansiedad, miedo, cambios de estructura, de coreografías, un musical diferente, como la propia vida... así de cambiante, ni sonrisas, ni amor.
De nuevo desolación y confusión.
¡Necesitas ser un miembro de CONSECUENTES para añadir comentarios!
Participa en esta red social