BE

BÚSQUEDA ENREDADA

Era un domingo de abril. Un recio viento del Noroeste arremetía contra los desangelados edificios del pueblo. Reeec y su compañera a la zaga, cruzaban la plaza de la Iglesia. A todo esto, Centella salió súbitamente de una de las puertas de la vecindad, avistó a su hijo y se dirigió a él loca de contenta. Comenzó a prodigarle toda suerte de muestras de cariño. ¡Qué alegría más grande para Reeec! Su corazón le vacilaba en el pecho. La perrita, aleccionada por la madre de Reeec, se sumó a todos estos apasionados arrumacos.

De repente, el amo salió por la puerta por la que Centella poco antes saliera. La frente se le nubló al reconocer a Reeec. Cuando vio al humano, Reeec experimentó una aprensión sin límites, y, con todo dolor de su alma, hizo ademán de alejarse de allí. Pero Centella lo perseguía contra viento y marea, llenando el aire abrileño de joviales ladridos. Reeec se impuso a sus emociones, y sacó el máximo rendimiento a sus patas, alejándose de la que le había dado el ser... Era preferible la tristeza de esta separación antes que terminar con la cabeza reventada por una patada del amo.

Después de este suceso, deambuló por las calles como un alma en pena. Tenía muy viva en su mente la imagen de su madre, y una tristeza sin parangón lo atenazaba por dentro. Paróse por fin junto a una higuera, que alzaba sus frondosas ramas en una huerta abandonaba de los aledaños del pueblo, y allí dio rienda suelta a su dolor, apurando hasta las heces el cáliz de sus desdichas.

El sol había desaparecido del todo para cuando la perrita (su amiga, su tierno amor) vino a su lado. Lo había estado buscando por todos sitios; ella no pudo correr lo suficiente para secundarle en su huida. Reeec finalizó en amor lo que había comenzado en sinsabor... ¡Cuánto quería a su perrita!

Sin embargo, el destino le tenía reservada a Reeec una tristeza mayor que la que le sobrevino con ocasión del frustrado encuentro con su madre.

El primer sábado del mes de mayo unos mozalbetes salieron en persecución de los dos perros, obligándoles a abandonar las calles del pueblo y a adentrarse en los campos. Uno de los chicos portaba una escopeta de perdigones, y ya en pleno campo dio en usarla tomando como blanco a Reeec y a su compañera. Sonaron en el aire dos disparos, y los dos resultaron fallidos. Pero el tercer disparo que se oyó, acertó a la perrita en la cabeza, quien al momento cayó fulminada. Entonces Reeec se olvidó de la persecución que estaba sufriendo y se acercó adonde la perrita había caído, ya convertida en cadáver.

Fue en extremo dolorosa la impresión que se adueñó de él. La perrita tenía la cabeza abierta en canal, y por el orificio del proyectil manaba un raudal de sangre negruzca.

Reeec principió a gañir y a lamer la herida de su amor. No obstante, todo resultó de balde: ella permanecía en una inmovilidad absoluta.

A todo esto, los gamberros se habían ido acercando. Reeec los percibió al momento, y el instinto le hizo alejarse del lugar como un rayo, a despecho de su aparente inutilidad; no quería fallecer de la misma muerte que su amada.

CONTINUARÁ…

El jardinero de las nubes.

Compartir 

3 comentarios

Labrysmoom Comentario por Labrysmoom el noviembre 20, 2008 a las 5:27pm
Realmente es triste, muy triste. Me duele enormemente que nuestro héroe sufra semejante trato, pero reconozco, con dolor, que retratas sucesos que se han dado en más de una ocasión.
He visto el ensañamiento, sobre todo con gatos.
Mi padre no podría soportar una historia como ésta. Él que ha curado a sus perros enfermos, y que ama a los animales como seres vivos dignos de respeto y cariño, dudo que soportara leer algo tan doloroso.
Te diré que su vida activa la tuvo siendo vaquero. Decía que quería a sus vacas lo mismo que a su familia.
Sus perros le acompañaban.
Una enfermó en la piel y tuvo que sacarla de casa para evitar que nos contagiara. La llevó a otro lugar. Allí íbamos a mirarla de lejos y a darle de comer. Una de esas casitas que se tienen en lugares de sembrado para guardar las herramientas. Se llamaba Estrella.
Al tener animales, los perros no compartían nuestra vivienda, tenían espacio suficiente en el patio.
Muchos de sus nombres me vienen a la memoria.
Me tienes pendiente de la continuación.
Has ganado mi atención.
Gracias !!!
Un abrazo.
Sole Comentario por Sole el noviembre 22, 2008 a las 5:36am
Alina Galliano Comentario por Alina Galliano el noviembre 25, 2008 a las 10:06pm
Humana ..Tu narrativa simpre nos convoca.
Abrazos

Añadir un comentario

¡Necesitas ser un miembro de BE para añadir comentarios!

Participa en esta red social

Acerca de

Labrysmoom Labrysmoom creó esta red social en Ning.

¡Crea tu propia red social!

Miembros

  • Porfirio Pineda
  • Roberto Fermín Díaz-Cabrera
  • tertulia
  • jose ventura
  • Roberto Ángel Merlo
  • Germana
  • Ana Maria Amaral de Romero
  • Pilar Silva Rodríguez
  • Hugo Huberman
  • Prof. Correctora Hilda Lucci
  • Centro Montessori Argentina
  • CARMEN ISABEL

Cumpleaños

No hay ningún cumpleaños hoy

Última actividad

Este dia por la maniana lei tus poemas y escucho tu musica ,me recorde de ti. Me encanta Albinoni y por esas casualidades de la vida tu o yo cruzamos veredas del tiempo. y la distancia es maravilloso. Lux Casal tiene una linda y profunda voz. Mi a...
Hace 10 horas
yani ha agregado una discusión
no tengo mucha idea y estoy viendo como funciona esto
Hace 13 horas
Muy buena respuesta!!!!
Hace 13 horas
yani ha actualizado su perfil
Hace 13 horas
HOLA ANGLES!!! ME ENCANTO TU CUENTO Y CREO QUE CADA UNO DE NOSOTROS SOMOS MUÑECAS DE SAL QUE NOS PREGUNTAMOS DIA A DIA: QUE ES EL MUNDO??? Y TAL VEZ LA RESPUESTA SEA LA MISMA QUE ENCONTRO ESA MUÑECA. BESOSS
ayer
Gracias amiga, por la lectura y comentario, me alegra que sea de tu agrado, un abrazo, Birmania.
ayer
Exactamente eso es lo que me pasó. Me sale como contraseña incorrecta por eso me asusté; no vaya a ser y me robaron mi blog.
ayer
Precioso Birmania, me encanta leerte Besos.
el miércoles

Distintivo

© 2009   Creado por Labrysmoom en Ning.   Crear tu propia red social

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio