RELATO MILENARIO (1)
A primera hora de la mañana en cuanto las puertas del Museo de Arte Moderno enclavado en el corazón del Parque de la Ciutatdella una mujer observa los cuatro lienzos que dan vida a un relato plasmado por un Artista Anónimo del siglo dieciocho. La mujer abre el maletín que lleva con ella, saca un cuaderno de tapas rojas para hacer apuntes sobre la serie de pinturas que esta frente a ella. Coge las gafas, las limpia, las deposita suavemente sobre su respingona nariz, recoge el pelo que baña su rostro tras las diminutas orejas adornadas por pendientes con formas de lágrimas, rebusca ansiosa en el fondo del bolsillo de su corta chaqueta de color marrón tostado los bolsillos que guardaba en él.
Lleno de notas el cuaderno, al final hizo un meticuloso esquema de los cuatro lienzos para sintetizar el contenido escrito.
A la mañana siguiente Karla acudió al colegio, hoy había cambiado su atuendo por un traje azul marino, blusa celeste y un pañuelo rodeando el cuello de seda blanca lisa, zapatos negros, medias negras para resguadar su delicada piel del frío otoñal.
Entro al aula con paso seguro, los niños entre los trece y quince años ya estaban en clase, carcajadas, bromas, murmullos incesantes llenaban el amplio espacio de la sala.
Karla se dirigió detrás de su escritorio y con gesto hizo silenciar la bulliciosa clase. Atentos sin perder detalle de su profesora aquellos niños entre la adolescencia y la niñez se prestaron atender las palabras de su profesora.
Atención, como sabéis en unos minutos iremos de visita al Museo de Arte Moderno de la Ciutatdella. Así que no olvidéis vuestros cuadernos de apuntes, bolígrafos, lápices así como la indispensable goma de borrar, ya que se algunos…-dijo señalando a un par de alumnos- … os es imposible escribir mas de dos palabras sin utilizar la dichosa goma. Dijo la profesora.
Sonaron carcajadas en la estancia y así tal como Karla había concluido, los niños se dispusieron a partir rumbo al Museo.
Uno tras otro desfilaron por la puerta del colegio para dirigirse a la parada del autobús en Plaza España. Al fin después de unos minutos apareció el 57, con destino a la Barceloneta. Subieron uno tras otro los treinta y cinco alumnos, Karla iba con ellos, también los acompañaba como refuerzo, Jordi otro maestro y Fanny secretaria de dirección del colegio.
El autobús después de engullir a los treinta y cinco alumnos, mas los tres profesores retomo el camino. La ruta era Avenida Paralelo hasta Paseo Colon bordeando la estatua del descubridor cuya paseo portuario llevaba el mismo nombre que él, pasando frente al Moll de la Fusta( Muelle de la Madera), para detenerse en su trayecto en Paseo Colon y Vía Layetana. Esa era la parada en la que Karla, los alumnos y los dos profesores de apoyo debían bajar.
Una vez todos pusieron pie en tierra, Karla los contó uno a uno, por si algún despistado hubiera quedado rezagado en el autobús. Sin novedad, todo correcto, alumnos y profesores reemprendieron la marcha a la visita programada. A pie por Paseo Colon, pasaron frente a la Gobernación Civil de Barcelona, luego por las puertas de Estación de Francia( estación desde donde parten trenes con destino Paris), techos altos, gigantescas puertas de hierro forjadas, grandes ventanales, tanto en la entrada como en el interior aun se conserva algún que otro vitroux, recuerdo de la Barcelona romántica, como también recuerdos de época ingrata por la guerra civil española, ahí durante tan duros momentos fueron acorralados y deportados tantos hombres y mujeres con destino Francia, Italia o Alemania. Unos metros mas y ya estarían a las puertas del Museo de Arte Moderno.
A sus puertas Karla reunió a los niños a su alrededor, Jordi y Fanny se colocaron los últimos para que el cardumen no se rompiera. De haber sido así hubieran debido correr por todo el parque del Zoo para cazarlos uno a uno, como si de presas salvajes se tratasen… claro a los niños se refiere uno!!!
- Ahora debéis prestar atención, nada de tonterías que ya os conozco, ni tampoco os quiero oír haciendo esas preguntas fuera de lugar que vosotros sabéis hacer tan bien… de acuerdo???
Todos asintieron.
Karla fue la primera en traspasar las puertas del museo, seguidamente los niños, entremezclados con ellos iban Joan y Fanny. De espaldas pero mirando por donde se encontraba para no perder el rumbo entre tantas salas la profesora guiaba al grupo a la sala donde daría hoy su clase.
La profesora alzo el brazo derecho, indicación de alto, como aquellos antiguos policías de transito cuando en medio de un cruce de avenidas silbato en boca y gestos grandilocuentes hacia a despistados conductores daba paso o hacia un stop, de la misma forma que aquellos conductores, los niños supieron interpretar tales señales.
- Ahora. Dijo Karla os voy a enseñar una serie de cuatro lienzos de un autor Anónimo, del siglo dieciocho. Hizo un corto silencio y prosiguió. Van en un orden determinado, cuenta una historia y quiero que vosotros toméis buena nota de lo que creáis lo que su autor nos quiso trasmitir a lo largo de este tiempo.
- Profesora!!!... alzo la mano un niño en el centro del grupo.
Dime Albert???
- Es que solo debemos tomar nota o también debemos copiar los dibujos??? Con voz desafinada por el traspaso a la pubertad dijo Albert.
- No hace falta copiar nada, ya que el director del museo me ha entregado un detallado libro sobre las cuatro pinturas. Contesto la profesora.
Sin mas preguntas al acecho, Karla, comenzó hablar sobre las pinturas que adornaban aquella inmensa pared blanca, como para resaltar aun mas los vivos colores que el artista había plasmado hace casi trescientos años atrás.
Karla comenzó el ritual abriendo su maletín, saco el cuaderno de tapas rojas donde había hecho los apuntes el día anterior, las mismas gafas relucientes sin motas de polvo ya que había limpiado antes de salir al colegio, un par de rotuladores fluorescentes, uno naranja, el otro verde limón, para repasar lo escrito mientras daba la clase en la sala.
- Son las diez de la mañana y espero que aprovechéis el tiempo, si habéis de interrumpir que sea por algo importante, no para distraer, ni hacer esas bromitas tan vuestras… de acuerdo???
- Siiiiiiiiiiiiiiiii… sonó a coro aquel rebaño de pequeños duendes.
El artista. Hizo un largo silencio dirigiendo su mirada al primer lienzo. Nos muestras cuatro momentos en la vida de dos lugares diferentes. Dos transcurren en Barcelona, las otras dos en un lejano país, no esta claro en que ciudad, ni en que momento del tiempo, lo que si hay claro. Fue interrumpida por la voz de otro niño.
- Sino esta claro, profe, como quiere que escribamos. Sonó la voz de Pau en la sala, carcajadas sonaron haciendo coro al solista de turno.
- Pau!!! Si volvéis hablar, os castigare, os haré escribir mil veces… Y mostrando el cuaderno de tapas rojas en mano Karla disuadió a Pau de nuevas interrupciones. Sabia lo que se le venia arriba si volvía a interrumpir a la profesora.
- Lo que si hay claro. Prosiguió sin inmutarse por las interrupciones. Son esas dos etapas bien diferenciadas. Aquí les haré un resumen que ayer, como veis he venido para recabar toda la información posible y así poder ilustraros de manera fiel y veraz los trazos que dibujan las pinturas.
- Ahora silencio… Así se hizo, un silencio sepulcral… “ la primera pintura nos muestra una escena en el antiguo puerto de Barcelona, con carruajes, señoríos, esclavos, milicias, el empedrado que aun adorna alguna calle del casco antiguo, como esa por la que hemos pasado de camino, la que estaba justo en la Estación de Francia, un barco de doce velas, un bergantín y si miráis bien justo detrás del bergantín hay un barco de pasajeros de aquella época, donde las figuras un poco borrosas por el tiempo bajan al muelle… la segunda pintura, es ya de la Barcelona antigua, donde observamos las ramblas que hoy tan bien conocemos , eran diferentes en el siglo dieciocho, discurría el cauce de un rió hoy tapiado por las calles, ambos lados habían frondosos árboles, bancos y casas bajas… pero también observamos una figura… que se repite, es una mujer, vestida de blanco… acercaros para verla mejor, en orden por favor… en orden niños… Y ustedes también dijo dirigiendo su mirada a Joan y Fanny”… Que estaban extasiados con las explicaciones de Karla.
Uno a uno desfilaron ante los dos primeros cuadros… ahhhhhhhhhhh!!!... vayaaaaaaaaaaa!!!... por diosssssssssssssssssss!!!... que raro???... había comentarios, exclamaciones de todo tipo, estaban hechizados tanto por las pinturas como por los comentarios de la profesora.
- “ Os dije verdad???... bueno esa misma imagen se repite en distinto momento pero en Barcelona antigua, pero si miramos bien… veremos que esa figura de blanco esta justo, justo donde desemboca el Carrer del Pi o Plaza del Pi( calle del pino o plaza del pino), es curioso lo que se aprende rebuscando entre los libros de la época… esa figura de mujer no es anónima, por tanto el artista se supone que la siguió através de la ciudad para plasmar su historia en pintura…dejemos eso por ahora, entre los primeros cuadros hay un boceto de ella realizado con carbonilla, se conservo gracias a que estaba en un lugar seco y los técnicos han podido reconstruir también gracias a la tecnología de hoy los principales rasgos del dibujo… lo veis bien??? …bueno como antes pasad uno a uno y tomad buena nota para el trabajo”.
Nuevamente todos desfilaron ante el boceto en blanco y negro de la mujer del lienzo.
- “ Bien la tercera pintura vemos un poblado, un pequeño pueblo rodeado de una espesa selva, montañas lejanas rodeadas de nubes, calles de tierra y… aquí… encontramos una imagen familiar… nuestra mujer de blanco… ahora bien nuestro artista creéis que habrá viajado con ella???... que imagino el paisaje???... que ella hizo una invitación al verse retratada en Barcelona???... o simplemente es una fantasía del autor Anónimo???... todas estas preguntas hoy día están sin resolver, así que no le daremos vueltas y nos centraremos en el trabajo que vinimos hacer… el cuarto lienzo, describe con exactitud una callejuela, una casa de dos plantas de piedra, techos de madera y hojas de palmera, jinetes adornando la calle de tierra, un balcón abierto en dicha casa… y volved a acercaros… “
Varios signos de exclamasion, voces confusas, admiración, nerviosismo, en fin una serie de extrañas sensaciones llenaron la estancia.
- “ si ahí la mujer esta, pero esta vez en el balcón con el cabello suelto, vestida de blanco, pero veis???... hay una diferencia… su blusa es roja… no blanca como las tres primeras imágenes… eso confirma algunos historiadores que las pinturas cronológicas son mera coincidencia producto de la imaginación del artista. Otros en cambio apoyan la tesis de que el autor siguió los pasos de su modelo para continuar una historia através del tiempo y el espacio, para plasmar un momento determinado en la historia de las dos orillas… mi pregunta… que creéis vosotros???”
Dieron las doce de la mañana y la clase había concluido. El regreso en el autobús cincuenta y siete estaba próximo, seguro que mañana no se acordaran de lo que hablamos hoy…jajajaja...vaya con estos pequeñajos penso Karla.
- Hasta mañana y no olvidéis que mañana hablaremos de nuestra visita de hoy.
- Hasta mañana profesora. Dijeron a coro estudiantes y los profesores acompañantes.
Karla se dirigió caminando ramblas arriba, para encarar los pasos a casa de su abuelo… el Farmacéutico que vivía en la Carrer del Pi. La esperaba para comer.
(1) Relacionado con el relato “ El Circulo”

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